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Clan Valhalla-Capitulo II: El camino a casa…

Publicado por solrak91 en Miércoles, 25 agosto, 2010

Bea entro en su habitación y cerró la puerta tras de sí. No era una habitación muy grande, en la izquierda tenía un armario empotrado, y dos estanterías con una cama en medio. A la derecha había una mesa llena de libros y un portátil; frente a la muchacha había una ventana cerrada. La chica se desato el moño y se sentó en la cama, no se encontraba demasiado bien. Víctor la había acompañado a su casa, que quedaba casi en la otra punta de Albacete, y se había preocupado hasta el punto que se le había revuelto mucho el estomago. Tras un largo rato en el baño la chica había entrado en su cuarto por fin, pero seguía sintiéndose mal, así que llamo a Víctor al móvil. Empezó a dar señal, pero nadie cogió el teléfono.
“Víctor, estúpido, ¡cógelo!”
Bea volvió a llamar sin recibir respuesta.
“Dios mío, que no le haya pasado nada”
Llamo por tercera vez y esta vez Víctor cogió el teléfono:
-¡Víctor! ¡Idiota! ¿¡Por qué no me lo cogías!?-
Bea se quito la parte de arriba del vestido pues se dio cuenta de que hacia muchísimo calor en su habitación:
-Bea, no es el mejor momento para tus sermones-
-¡¿Ah, no?!-
-Estoy en la calle aun, y te van a oír los policías-
-¿¡Como que estas aun en la calle!?-
-Cuando iba hacia mi casa me encontré a Daoiz en el suelo, diciendo incoherencias, y es muy pesado como para llevarle encima y correr a buen ritmo-
-Pero, ¿Cómo que en el suelo?-
-No lo sé, dudo que le hayan golpeado, y que yo sepa no está enfermo-
-¡Ten cuidado, Víctor!-
-¿A ti te pasa algo?-
-¿A mí?-
-Estas muy alterada, más de lo normal-
-Este calor, que es agobiante-
-Pero si estamos a diez grados como mucho, exagerada, en serio, ¿que te pasa?-
-No me encuentro bien, Víctor…yo…-
El calor ambiental y las nauseas golpearon fuertemente a Bea, que cayó inconsciente sobre su cama:
-¡¿Bea?! ¡¡¡Bea!!!-
Entonces oyó una bocina y Víctor vio un gran camión acercándose rápidamente:
-¡¡¡Mierda!!! ¡¡¡Dao, despierta!!!-
-Cállate, hermano pesado-
-¡¡¡Idiota, nos van a arrollar!!!-
Víctor trato de echar a un lado a su hermano mayor, pero este se mantuvo de pie en el sitio sin moverse. Abandonado por su instinto de la supervivencia Víctor siguió empujando hasta que se dio cuenta de que el camión estaba literalmente encima de él, lo último que vio y oyó fue al camión chocando contra su hermano…

-¡¡¡Dao!!!-
Víctor despertó de repente. Se encontraba arropado en su cama, en su habitación. Echo un rápido vistazo a sus estanterías llenas de figuras de dragones y demás artículos frikis. El chico se levanto de un salto y tras comprobar que iba vestido con la misma ropa que cuando salió el día anterior corrió a la habitación de su hermano. Nada más abrir la puerta se encontró a su hermano con una bata encima jugando al ordenador:
-¿Qué pasa, Víctor?-
-Dao…estas vivo…-
-¿De qué hablas? ¿Has tenido una pesadilla?-
-Ayer, el camión…-
Sin mediar palabra Víctor corrió a la ventana que había en la habitación de su hermano y se asomo. A pocos metros de su casa se encontró con un cordón policial y muchos curiosos mirando. Lo único que pudo ver fue la parte delantera de un camión, totalmente destrozada, y era el mismo camión que casi les atropella hacia unas horas:
-Dao, ¿de verdad que no recuerdas nada de ayer?-
-Se que me empecé a sentir muy nervioso, muy agobiado, y muy mareado, cuando reaccione ya estaba en mi cama, ¿Víctor?-
Cuando se giro tan solo observo a su hermano pequeño inconsciente y tirado en el alféizar de la ventana, a punto de caerse por la ventana. Rápidamente Dao recogió a su hermano y lo tendió en la cama:
-Esa cachimba de ayer… ¿estaremos drogados? Lo mejor será que duerma también, quizás después todo haya vuelto a la normalidad-
Y los el hermano mayor se acostó junto al pequeño, en paz y armonía, desconocedores de que su vida iba a cambiar radicalmente a partir de ese momento.

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Clan Valhalla-Capítulo I: A hurtadillas

Publicado por solrak91 en Lunes, 23 agosto, 2010

Un chico de pelo castaño y bastante alto se encontraba encima de un coche, en el interior de un parking subterráneo. Llevaba un chándal gris y unos pantalones granates, y en una de sus manos tenía un móvil que estaba recibiendo una llamada entrante de un tal “Illa”.  El chico no tuvo tiempo de guardar su móvil cuando un ser se abalanzo sobre él y destrozo el coche donde segundos antes se había encontrado el chico. Este aulló y sus manos comenzaron a llenarse de pelos y a transformarse en unas grandes garras de lobo. El ser de un salto se coloco a la altura del chico, que aprovecho para sacudirle un gran zarpazo, que fue desviado en el último momento por una garra negra. El chico comenzó a caer al ser empujado con dichas garras y antes de estrellarse contra el suelo alcanzo a ver como otros dos chicos aparecieron a una velocidad sobrehumana y una gran cantidad de ramas de espino también negras se cernían sobre el ser que rugió como un depredador cuando disfruta de la caza…

“Seguramente todos os preguntareis quien soy, o quienes somos, y que hacemos peleando contra tal criatura. Aunque resulta imposible de creer esa cosa era antes nuestro amigo, y como tal debemos ser nosotros quienes erradiquemos el mal que ahora lleva en su interior. Nosotros no somos como la gente normal, ni mucho menos, nosotros tenemos algo especial que el resto…bueno, os estaréis haciendo un lío, así que mejor empezare desde un principio y comprenderéis el por qué de la situación actual, de la que espero salir con vida: …”

01/07/2008
La ciudad se encontraba totalmente vacía, y eso que solo eran las diez de la noche. Un coche patrulla protegido por un alambre de metal alrededor de la carrocería patrullaba lentamente por las calles, que alumbraba con dos grandes focos. Cuando paso de largo tras una esquina surgieron un grupo de personas. Se trataba de un grupo de jóvenes de apariencia normal. El que encabezaba el grupo era un chico moreno de estatura media que llevaba un extraño sombrero negro y unos guantes negros con pinchos pequeños. Justo detrás iba una chica también morena con el pelo recogido en un moño, y con un vestido verde. La flanqueaban dos chicos, uno de ellos era muy alto y también castaño, pero con el pelo muy corto; el otro chico era moreno y llevaba el pelo engominado con el flequillo hacia arriba, y vestía con vaqueros y una chaqueta negra. Más atrás les seguían una chica bajita y con el pelo largo y moreno, que vestía totalmente de negro, haciendo caso omiso del frío que hacía. Junto a ella se encontraba un chaval corpulento con gafas, con el pelo castaño y mucho parecido con el que chico del sombrero negro. Al lado de este se encontraba otro chico un tanto rollizo con el pelo rizado y negro, como el bigote y algo de barba que tenia; este también vestía de negro totalmente. Por último en la retaguardia se encontraban dos chicos más, uno de ellos, moreno y con el pelo corto, trasteaba con su móvil mientras que el otro, castaño también y bajito, miraba a los alrededores con nerviosismo:
-¿Cada cuanto pasan las patrullas?- Pregunto
-Vamos a ver, Illa, no estés tan nervioso, que han pasado hace unos segundos-Respondió la chica del moño alzando el tono
-Perdóname por no querer acabar en la cárcel, simpática-
-Que sus calléis los dos ya, que al final nos pillan- Corto repentinamente el chico del flequillo engominado
-Ya que habéis abierto la boca, ¿Por qué nos estamos escapando de esta manera?- Dijo entonces el chico del móvil
-Eso es porque queremos disfrutar de la noche por que hace semanas que no podemos salir a la calle tan tarde-
-Y, además de lo que ha dicho Illa, porque queremos fumar algo, que se nos han acabado nuestras reservas de tabaco y carbones para la cachimba- Añadió el chico del sombrero
-¡Víctor! Siempre pensando en fumar- Grito la chica del moño
-Pero vamos a ver, Bea, si tu eres de las que más fumas- Volvió a comenta el chico del flequillo
-Edu,  que te follen, o mejor, que no te follen nunca; me voy con Noelia, Andrés y Dao-
Acto seguido la chica se acerco al grupo formado por la chica pequeña y los dos chicos que parecían gigantes a su lado:
-Que cruz tenerla de novia, Víctor- Soltó el chico del móvil
-Otro comentario y te tragas el móvil, Daniel-
-Desde luego, que salgamos todos de incógnito y empecemos a discutir- Dijo el chico que iba junto a Edu
-Pues hablo la torre, seguro que nos van a descubrir por tu culpa, Luffy-
-Eres un cabro, Edu-
Al rato llegaron a una calle estrecha y tras pasar por un asador argentino y un restaurante chino se encontraron con las puertas de la teteria cerradas. Sin darlo por perdido el grupo dio media vuelta y avanzo por La Zona, que era la zona de discotecas, pubs y bares en general; la zona de marcha de Albacete, aunque hacía tiempo que nadie la usaba ya para eso. Víctor e Illa, desesperados por no encontrar nada comenzaron a acelerar el paso y no se pararon a observar si venia algún coche patrulla, lo cual alarmo al resto del grupo. Justo cuando iban a echarles la bronca los dos chicos se encontraron con un edificio destartalado con las puertas abiertas de par en par. Víctor fue el primero en entrar y se encontró con una estancia de unos diez metros cuadrados llena de mesas bajas con cojines enormes y silla pequeñas alrededor. Sonaba por unos altavoces una música relajante que calmo el nerviosismo del chico. Tras echar una ojeada se dio cuenta de que no había nadie, ni siquiera una barra donde pedir, sin embargo en el centro de la estancia había una cachimba dorada enorme que llegaba hasta el techo. Illa se asomo detrás de Víctor y no pudo contener la sorpresa:
-¡Vamos a mirar!-
Los dos chicos se acercaron y comprobaron que la cachimba parecía estar encendida, pues el carboncillo de la parte de arriba no estaba nada consumido. Víctor conto los tubos y vio que había nueve tubos exactos. Sin esperarse a nadie Illa tomo el primer tubo y se lo metió en la boca:
-Lastima que sea tan alta, no puedo hacerle un palito-
Y dicho eso hecho una calada a la cachimba:
-Illa, ¿no te parece extraño encontrarte algo así? Nunca he visto este sitio en mi vida-
-¡Ostias que buena esta la cachimba!-
-Me has convencido-
Víctor tomo otro tubo y fumo sin vacilar:
-¡Dios! Esta muy buena, y encima es de melocotón-
-¡Inútil! Pero si son frutas con coco-
-¿Qué?-
Entonces llegaron Bea, Luffy, Edu, Noelia, Dao, Daniel y Andrés que observaron con asombro el lugar y a los dos chicos que seguían fumando sin importarles tal extraña situación:
-¿Vosotros sois tontos? ¿¡Como fumáis sin saber quien la ha hecho ni que hace aquí!?-
-Bea, déjales, si les da cáncer será culpa suya- Respondió Dao
-Pues que queréis que os diga, yo voy a fumar-
-Noelia, no seas como ellos, tú tienes fuerza de voluntad-
-No, Bea, yo prefiero fumar-
Sin mediar palabra la chica cogió otro tubo y empezó a fumar, y justo detrás llegaron Edu y Luffy que también fumaron con gran determinación:
-¡Esta cachimba esta de putisima madre!-
-¡Luffy tiene razón, y encima es de regaliz!
-¿Pero qué dices? Si es de melocotón-
-No, es de fresa, cojones, que sois unos inútiles todos-
Mientras la discusión continuaba Andrés y Dao se aproximaron y tras probar una vez empezaron a fumar también, hasta que definitivamente Bea y Daniel se unieron al grupo, aunque solo fumaron una vez de sus tubos:
-Sino fumas, déjame el tubo-
Víctor cogió el tubo de su novia y trato de fumar de él, pero no aspiro anda más que aire:
-Creo que la cachimba ya no tira-
-Imposible, echa un humo de la muerte-
Víctor, confuso, fumo de nuevo del tubo sin éxito y probo con el suyo, consiguiendo al instante una humareda gigante. De un brinco Víctor se alejo de la cachimba y se apoyo contra la pared:
-¡Dejad de fumar! ¡Esto es demasiado extraño!-
-Espera, ¿no oís algo?-
-¡La policía!-
-¡Corred, vamos!-
-¡Agua, agua, agua!-

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